Vidrio Tintado Vassallo

Los vidrios tintados o coloreados en masa se obtienen al añadir óxidos metálicos al vidrio base, lo que aumenta el coeficiente de absorción y reduce la transmisión de energía solar. Esto se traduce en un aumento considerable de la temperatura de los vidrios. Los tonos disponibles actualmente en el mercado son: verde, rosa, bronce y gris, básicamente debido a la necesidad de fabricarlos en grandes cantidades. Por su alto contenido en óxidos metálicos, pueden absorber gran parte de las radiaciones solares, consiguiendo de este modo, factores solares significativamente te más bajos.

En contrapartida, además de calentarse excesivamente, disminuyen la luminosidad interior de los edificios.

El tintado de los vidrios es muy fácil de realizar, ya que básicamente supone la adición de óxidos metálicos concretos a la composición clásica del vidrio float corriente. Los vidrios tintados verdes se obtienen restituyendo los óxidos de hierro eliminados cuidadosamente en el proceso de obtención del vidrio primario; los tintados en bronce se obtienen añadiendo selenio; y los grises variando las proporciones de oxido de cobalto, níquel y selenio, y añadiendo a la mezcla óxido de hierro.

El efecto que se consigue con estos vidrios es disminuir la radiación en el interior de los locales habitados, pues los óxidos metálicos dotan al vidrio de un coeficiente de absorción mayor. La radiación es absorbida por su masa en proporciones del 40 al 60 %. Esta energía absorbida es radiada a su vez bacía el interior y el exterior del edificio, con lo que se pueden conseguir factores solares (cociente entre la energía total que pasa a través de un acristalamiento y la energía solar incidente), del 60 %, frente a los del 80­85 % del vidrio corriente monolítico. Por lo tanto, estamos hablando de vidrios con capacidad de control de la radiación solar o también llamados vidrios de control solar.

Un efecto a tener en cuenta de los vidrios tintados es su excesivo calentamiento, que obliga a templarlos para prevenir su rotura por choque térmico.

El vidrio tintado que había sido el "rey de la arquitectura” de los años cincuenta y sesenta, gracias al espíritu creativo y la genia­lidad de los arquitectos de la época, queda actualmente desfasado y desplazado de muchos nuevas proyectos constructivos en los que al vidrio se le piden muchas más cosas de las que podía dar. Nuevamente los creativos se adelantan a su época y exigen al vidrio prestaciones que la industria no.

El protagonismo del vidrio es tal en la arquitectura de los años sesenta y setenta, que los vidrios tintados no pueden responder a las nuevas y enormes exigencias técnicas, constructivas y de aplicación que los arquitectos demandan. Por este motivo, hay que buscar urgentemente nuevas soluciones, vidrios más desarrollados técnicamente, acristalamientos y fachadas vidriadas y ligeras capaces de resolver problemas climáticos, térmicos, acústicos, de confort..., o todos ellos a la vez, si es posible.

De este modo, la industria del vidrio plano comienza lo que podríamos denominar, una verdadera segunda revolución, que viene marcada por las exigencias que los arquitectos y los creativos demandan al vidrio, ya que el uso de este material en sectores tales como la construcción, decoración, interiorismo y otras aplicaciones estéticas es cada vez mayor y mas sofisticado.