Vidrio de Control solar y aislamiento térmico reforzado
Vassallo
Se trata de vidrios de calidad seleccionada sobre los
que se deposita en una de sus caras una fina capa de metales
nobles por bombardeo iónico bajo condiciones de
alto vacío. Generalmente son vidrios que precisan
ser incorporados en unidades de doble acristalamiento
para evitar el deterioro de esta capa metálica,
no pudiendo instalarse como vidrios monolíticos
o acristalamientos simples. Esta película metálica,
invisible, transparente e incolora confiere al vidrio
unas características particulares de control solar,
reflejando buena parte de la radiación solar directa
y permitiendo que únicamente una fracción
de la energía incidente penetre a través
del vidrio. Todo ella, sucede sin reducir la transmisión
luminosa y conservando su aspecto neutro, tanto por transmisión
como por reflexión.
Las características particulares de la composición
de la capa metálica depositada, añaden a
su principal función de control solar, un elevado
poder aislante debido a la baja emisividad que la capa
confiere al vidrio. Así, estos vidrios, presentan
ante la radiación infrarroja de larga longitud
de onda producida por los sistemas de calefacción,
una fuerte reflexión, constituyendo una verdadera
barrera que hace disminuir fuertemente las perdidas energéticas
a través de las ventanas o acristalamientos. Presentan,
pues, un comportamiento idóneo para ciertas climatologías
de veranos calurosos, inviernos fríos y transiciones
entre ambas estaciones climatologías que parecen
cada vez mas breves.
La reflexión de gran parte de la radiación
solar incidente, permite controlar las aportaciones energéticas
y, con ello, reducir el aumento de temperatura en el interior
del edificio. Esta prestación es particularmente
importante en los acristalamientos con orientaciones sur
y este. La incorporación de este tipo de vidrios
puede reducir hasta un 40 % las aportaciones energéticas
que se producen a través de un vidrio monolítico
incoloro, mejorando en un 30 % el comportamiento
de un doble acristalamiento tradicional en régimen
de verano.
La baja emisividad que la capa metálica depositada
confiere a estos vidrios, constituye una característica
complementaria que refuerza su capacidad aislante en régimen
de invierno. La reflexión de la radiación
infrarroja de onda larga, producida por los sistemas de
calefacción, representa notables ahorros de energía
manteniendo los mismos niveles de confort.
En efecto, en invierno con este tipo de vidrios se puede
reducir hasta un 70 % de perdidas energéticas que
se producen a través de un vidrio monolítico,
aumentando en un 40 % la capacidad aislante respecto al
doble acristalamiento tradicional.