Vidrio autolimpiante Vassallo

Recientemente se han presentado en el mercado comercial una nueva gama de vidrios llamados “autolimpiables” que incorporan un revestimiento fino, transparente, casi imperceptible a la vista, dotado de dos importantes propiedades químicas que al combinarse, convierten al vidrio en autolimpiable.

Se trata de vidrios transparentes revestidos con una fina capa hidrófoba (que repele el agua) a base de óxidos de titanio. Esta capa especial reacciona con los rayos UV de la luz para descomponer y desintegrar la suciedad orgánica. Así combinadas, estos dos efectos hacen que el vidrio se limpie solo con la lluvia.

Esta propiedad consigue que necesiten una menor limpieza colocados en el exterior de edificios y ventanas, aumenta la transparencia y mejora el aspecto del acristalamiento.

Este tipo de vidrio presenta en primer lugar, una propiedad hidrofílica, es decir, que atrae el agua y forma una capa uniforme sobre la superficie del mismo que previene la formación del antiestético efecto del goteo y asegura la desaparición de las partículas de polvo, suciedad y otros elementos superficiales, que por otro lado, se limpian y eliminan fácilmente con el agua que cae durante un día de lluvia.

En segundo lugar, una propiedad fotocatalítica, es decir, las radiaciones ultravioletas abundantes durante las horas de luz diurnas, provocan una reacción química con la suciedad y los depósitos orgánicos superficiales, oxidándolos y separándolos del vidrio.

Después de un periodo inicial de activación que dura varios días, la radiación UV absorbida durante las horas de luz es suficiente para asegurar que las reacciones químicas indispensables para la acción autolimpiable no desaparezcan y sigan activas durante las 24 horas del día.

Desde que se inicia esta actividad química en la superficie del vidrio para eliminar la suciedad más resistente, tan solo es necesaria el agua natural que cae de la lluvia para arrastrarla y eliminarla definitivamente.

Este revestimiento químico está perfectamente adherido a la superficie del vidrio y es muy resistente a substancias como ácidos y las sales minerales.

Por lo que no será necesario la utilización de detergentes y productos químicos indicados para la limpieza del vidrio, aunque su empleo ocasional no dañará la superficie del revestimiento. Por el contrario, sí que deberá evitarse el empleo de elementos metálicos o productos abrasivos que lo pueden perjudicar gravemente.